martes, 9 de diciembre de 2008




Alguien me ha dicho que la soledad se esconde tras tus ojos Y que tu blusa atora sentimientos, que respiras Tenés que comprender, que no puse tus miedos Donde están guardados Y que no podré quitártelos Si al hacerlo me desgarras No quiero soñar mil veces las mismas cosas Ni contemplarlas sabiamente. Quiero que me trates suavemente. Te comportas de acuerdo Con lo que te dicta cada momento Y esa inconstancia, no es algo heróico Es más bien algo enfermo No quiero soñar mil veces las mismas cosas Ni contemplarlas sabiamente. Quiero que me trates suavemente. Suavemente, suavemente, suavemente...
En un café se vieron por casualidadcansados en el alma de tanto andar, ellatenía un clavel la mano.El se acercó, le preguntó si andababien llegaba a la ventana enpuntas de pie, y lallevó a caminar por Corrientes.
Miren todos! Ellos solos pueden más que el amor y son más fuertes que el Olimpo.Se escondieron en el centro y en el bañode un bar sellaron todo con un beso.Durante un mes vendieron rosas en La Paz,presiento que no importaba nada más y entrelos dos juntaban algo.

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